31.5.09
Así como aprendemos de las experiencias que cultivamos a lo largo del tiempo y los errores que cometemos en el transcurso de nuestra vida; de esta misma forma, todas y cada una de las personas que se cruzan en nuestro camino tienen una importancia única e incomparable, y, en consecuencia, dejan, para bien, o para mal, una marca dentro de nuestro ser, y de nuestro corazón.
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